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EL UNIVERSO HUMANO Y MUSICAL
DE HERBERT VON KARAJAN

Pablo Ransanz

(Nº 2, ENERO, 2007)


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DIVULGACIÓN, HOMENAJE

ABSTRACT

Si existe un director musical del siglo XX que haya suscitado tanta controversia después de haber fallecido, éste es sin duda Herbert von Karajan (Salzburgo, actual Austria, 1908 - Anif, id., 1989). Es innegable su extraordinaria e inmensa aportación al panorama musical de la centuria pasada durante sus años de apogeo como director al frente de la Orquesta Sinfónica de Viena -realizó su debut en 1937 en su labor como director de la “Wiener Staatsoper ”...

Palabras clave: Karajan, Dirección de Orquesta, Alemania

Si existe un director musical del siglo XX que haya suscitado tanta controversia después de haber fallecido, éste es sin duda Herbert von Karajan (Salzburgo, actual Austria, 1908 - Anif, id., 1989). Es innegable su extraordinaria e inmensa aportación al panorama musical de la centuria pasada durante sus años de apogeo como director al frente de la Orquesta Sinfónica de Viena -realizó su debut en 1937 en su labor como director de la “Wiener Staatsoper ”-, Ópera de Berlín (desde 1939 hasta 1944), Orquesta Filarmónica de Londres –asumió la dirección desde 1948 mediante la influencia de Walter Legge-, Orquesta Filarmónica de Berlín -desde 1955 hasta poco antes de su muerte -, o del Teatro Scala de Milán -director permanente a partir de 1949-.

        Desde sus inicios musicales al piano a los cuatro años, y durante su etapa como estudiante en el Mozarteum de su ciudad natal (1916-1926), con Bernhard Paumgartner como principal mentor que alentó al joven Karajan a continuar estudiando dirección , se fue forjando una de las personalidades más apasionadas y tormentosas que hayan existido en el terreno musical. Herbert von Karajan suscitó una enorme polémica entre la comunidad musical del momento. Aclamado y venerado por muchos, vilipendiado por otros tantos debido a su afán megalómano y a su conservadurismo estético, el célebre director austríaco nos ha legado verdaderas maravillas fonográficas en determinados repertorios – Giuseppe Verdi, Richard Strauss y Ludwig van Beethoven, entre otros -.

        En un Programa Especial que se emitía en el mes de Octubre de 2003 en Radio Clásica - Radio Nacional de España, y como fruto de los proyectos de intercambio de la UER (Unión Europea de Radiodifusión) con la Radio de Dinamarca, se realizó un acercamiento muy esclarecedor a la figura humana y musical de Herbert von Karajan mediante entrevistas, charlas y conversaciones mantenidas con Nicolai Gedda, Elizabeth Schwarzkopf, Herbert Von Karajan, Birgit Nilsson, Gareth Morris y Agnes Baltsa , entre otros.

        Excelente labor la de Radio Clásica , que quedó plasmada en este Programa Especial titulado "Herbert von Karajan, desde diversos ángulos", dentro del espacio “El mundo de la fonografía” , de tres horas de duración (aproximadamente).

        Las citadas entrevistas se han transcrito para poder ofrecer a todos los lectores de Sinfonía Virtual una respuesta lo más imparcial posible a la abismal separación cualitativa existente entre el “ Karajan músico/artista” y el “ Karajan ser humano.”

        Como es de rigor, al realizar la citada transcripción “a papel”, se ha abogado por la política del entrecomillado (“ ”) para respetar toda la esencia de lo que fue aquel Programa Especial de Radio Clásica , que ha servido como fuente de inspiración para abordar el “fenómeno Karajan”. Asímismo, se han introducido paréntesis aclaratorios a lo largo de las conversaciones para que el lector pueda sumergirse mejor en este apasionante itinerario vital.

        Se ha intentado ser objetivo en las transcripciones de la entrevistas y lo más fiel posible en la traducción, para no desvirtuar ni el fondo ni la forma de los contenidos que aquí se exponen para todos Ustedes.

        Una manera muy gráfica de comenzar este recorrido puede encontrarse aludiendo directamente a quien fuese Director de la Sociedad de Amigos de la Música de Viena (“Gesellschaft der Musikfreunde”), el Profesor Harscheck . Por lo que parece, era difícil pronunciar una sola palabra en contra de Karajan en presencia del Profesor Harscheck y de su mujer; porque, si se hablaba mal de Karajan, podían abandonar la sala de conciertos:

        • P.H. "Es difícil hablar de Karajan con nosotros, porque cuando alguien dice que Karajan no era una buena persona, nos levantamos y nos vamos. Y quedó en nuestra vida musical hasta un extremo tan inalcanzable, que no nos gusta siquiera discutir el tema. Nos conocimos en los primeros conciertos que dirigió en 1945 con la Filarmónica de Viena. No sé si estará al tanto del tema, pero él había sido prohibido por su colaboración con el III Reich..."

        • Entrevistador: “¿...como Furtwängler ...?”

        • P.H. "Sí, como Furtwängler o como Clemens Krauss ."

        • Entrevistador: "Habla Usted lógicamente del proceso de desnacificación..."

        • P.H. "Exacto. Y hasta 1964 fue Director de la Sinfónica de Viena. Estos Conciertos estaban tan bien dirigidos y eran tan extraordinarios, que la Filarmónica se lo tomó como una competición. Era el Director de Conciertos de nuestra Sociedad mientras trabajaba al mismo tiempo con la Sociedad de Canto. Cuando se prohibió que dirigiera durante un año, las Sociedad de Canto consiguió trabajar con él dos o tres veces por semana, lo cual sentó las bases de la legendaria “Pasión según san Mateo” , y del igualmente legendario "Requiem" de Verdi , que dirigió después de 90 ensayos con la Filarmónica y la Sinfónica de Viena, respectivamente.

        Esto creó un vínculo personal con él; no hay duda. Nunca nos invitó a ningún sitio, ni público ni privado; pero era una persona extremadamente reservada y mentiría si dijese que fue un gran amigo nuestro. Ese fue el caso de otras personas que lo trataron mucho más de cerca. Siempre mantenía una distancia infranqueable con los demás. En realidad, era un hombre muy solitario".

        El Profesor Harscheck fue preguntado por los comentaristas de la radio danesa sobre qué es lo que más valoraba de todo lo que había oído a Herbert von Karajan. El Profesor Harscheck respondió sin dudar que lo que más le había entusiasmado habían sido los montajes del Anillo de Wagner que Karajan había realizado con la Filarmónica de Viena; y, concretamente, el Final de la "Valquiria " : "La despedida de Wotan y el fuego mágico".

        Durante muchos años, el Profesor Harscheck fue presidente de la Sociedad de Amigos de la Música de Viena, y aún tiene más que decir sobre las interpretaciones wagnerianas de Karajan :

        • “P.H.: Era lo que nosotros llamamos un Director de verdad. No sólo dirigía maravillosamente, sino que también tenía "aura". Cuando llegaba, el auditorio estaba electrizado, lo que Convertía cada concierto en un acontecimiento extraordinario. De los mejores fueron, claro, los 21 años del Festival de Pascua de Salzburgo. Tenga en cuenta (dirigiéndose al entrevistador), que durante 20 años actuaron los mismos artistas, amén de excepción de los que murieron..., claro. Durante 21 años, a pesar de todas las operaciones a las que se sometió, jamás canceló un concierto. Dirigía incluso con dolores agudísimos e hizo inolvidables ciclos del Anillo con maravillosas producciones. Era una persona realmente fantástica. Pero claro, como todos los grandes directores, políticos y demás, tenía una personalidad bastante ególatra. Cuando un cantante no entendía sus ideas o no las asumía, simplemente se libraba de él. Por otro lado, era alguien que demostraba absoluta lealtad. Si un cantante había estado con él durante años, le dejaba cantar; incluso si ya no era tan bueno... En cualquier caso, exigía una disciplina enorme."

¿Cómo veía Karajan su propio esfuerzo? ¿Cuál era el bagaje intelectual de aquel intenso trabajo y de esa ansia de perfección?

El propio director lo cuenta en la entrevista realizada por la radio danesa en 1970:

        • “KARAJAN: "Cuarenta años después sigo buscando..."

        • (el periodista le interrumpe y le recuerda que ya habían hablado de su pasado, de que admiraba a Furtwängler , a Toscanini ...) "Músicos de estilos opuestos. ¿Usted dónde se sitúa. ¿Está en Toscanini , en Furtwängler o en Karajan ...?"

        • KARAJAN: No, verá. Debe Usted entender que las influencias aparecen al principio, pero llegados a un cierto punto, terminan. Para mí, las influencias se han mezclado en cierta forma; y ahora el sonido y la consecución de ciertas cosas han dejado de presentarme dificultades, porque trabajo con una Orquesta con la que he grabado mucho. Todavía un ensayo completo de una Sinfonía antes de cada Concierto. Si se calcula con precisión, el resultado son 300 ó 400 horas de trabajo por Sinfonía - a ensayo por hora -. No son desde luego para familiarizarme con la obra, sino más bien para perfeccionar la interpretación hasta un extremo tal y de un modo tan natural que la idea subyacente, por ejemplo, en una Sinfonía de Beethoven , se vuelva primordial. Esto también me da la oportunidad de experimentar la obra en su verdadero sentido, puesto que los 10 primeros años se pasan haciendo lo que uno puede, y luego ya se empieza a entender algo (...)"

Elizabeth Schwarzkopf habla personalmente de cómo ve ella la historia de la amistad entre su marido, el productor musical Walter Legge , con Herbert Von Karajan , aportando sus propias opiniones:

        • “SCHWARZKOPF: "La historia con Karajan fue bastante desagradable al final... sí... desde luego. Sí, sentía cierta acritud hacia Karajan, si se me permite; pero siempre admitió que la orquesta se benefició mucho de él, y que aprendió mucho de Karajan y se su forma de trabajar. Y en los primeros años, Karajan hizo exactamente lo que era necesario... Usted ya me entiende... (dirigiéndose al entrevistador)”

        • ENTREVISTADOR: "Sí, y Karajan entonces era muy amigo de su..."

        • SCHWARZKOPF: " Sí, sí, claro. Pero me refiero a que mi marido me dijo a menudo: ¿Te has fijado en la clase de persona que realmente es?”

        • ENTREVISTADOR: "Es muy curioso que un hombre de tanto talento..."

        • SCHWARZKOPF: "Sí, sí..."

        • ENTREVISTADOR: "De tanto talento..."

        • SCHWARZKOPF: "Lo tenía. Desde luego lo tenía. Por ejemplo: en los ensayos de Milán del Caballero de la Rosa, trabajamos durante cuatro semanas. ¡Durante cuatro semanas tuvo a la plantilla completa, a todos los papeles! ¡Cantamos incluso los papeles de los demás! Fue algo fabuloso, fenomenal.

        • ENTREVISTADOR: " Y eso mezclado con tantas carencias humanas..."

        • SCHWARZKOPF: "Sí. No quiero decir nada en este sentido, aunque creo que alguien debería... (pausa larga...) Él, claro, sigue siendo un músico fabuloso, aunque hay mucha gente que en su actividad profesional posee un talento sobrehumano, mientras el aspecto personal queda relegado a un segundo plano. Puede que este aspecto esté algo olvidado o... No sé... No era siquiera (hablaba siempre de Karajan ) una reacción. Actuaba casi por instinto. De repente aparecía ese lado suyo..., y uno pensaba: ¿Espera un momento, no? (pausa)... Sí. Hay que decir que era alguien muy especial.

        En su última aparición televisada, habló de todos los que habíamos cantado con él en los primeros tiempos diciendo (aquí Schwarzkopf se emociona y la voz sale quebrada y muy crispada): ¡Oh, aquello no fue nada! Todos eran diletantes. Sólo ahora soy consciente de lo que necesito de verdad. ¡No, no eran nada, sólo eran diletantes! Y yo le oí. Imagínese..., cuántos han actuado con él. No sólo yo..."

        El Primer clarinete de la Filarmónica de Berlín, Karl Leister, nos explica que Herbert Von Karajan le apoyó sinceramente desde el principio, cuando Leister ingresó en 1958 con 21 años de edad en la agrupación berlinesa, coincidiendo con el año del nombramiento del maestro salzburgués como Director Titular ("Hofdirigent").

        El Sr. Leister explica a los entrevistadores de la radio danesa que Von Karajan y él hacían audiciones a solas.

        “Me decía: "Bien, Señor Leister , venga Usted conmigo: pasaremos a Beethoven, Sinfonías cuarta, sexta y octava (...) ahora toque esto (...) No, así no, hágalo así (...) Él me corregía, me explicaba y luego me decía: Bien... ahora pasaremos con la orquesta. Karajan decía a la orquesta: ¡Por favor, acompáñenle! ¡Caballeros, atentos ahora! Cuando el Señor Leister toque y Ustedes no puedan oírle, es que están tocando demasiado alto. Y nadie protestaba. ¡Yo era muy joven, Dios mío! Hoy por hoy habría muchas protestas, pero él se limitaba a decir: Acompáñenle. Trabajaba muy bien con la gente joven. Para mí todo aquello era bastante nuevo; y esa confianza que tanto la Orquesta como Karajan depositaron en mí, es un gesto que todavía hoy se lo agradezco.

        Karajan era un hombre de sonido que trabajaba para mezclar todos aquellos sonidos de manera armónica. Por ejemplo, se aseguraba de que la sección de viento madera no estuviera formada por varios instrumentistas, sino que sonara como una unidad; y no quería individualidades. Seleccionaba a los músicos que la componían según ese baremo: desde el punto de vista del sonido. Y a partir de ahí ellos se adaptaban como parte de la orquesta.”

        “El productor Michell Glotis , refiriéndose a nuestro protagonista, dijo que era "el hombre montaña" -"Bergmann"-, y “que vivía aislado”. Creo que era una expresión muy acertada. En cualquier caso, cuando alguien se ganaba su confianza, era un hombre muy leal y siempre muy educado. Siempre nos llamaba, al menos a los solistas, por nuestro apellido."

        El tenor Sueco Nicolai Gedda fue un detractor relativo -según parece-, de la figura tanto musical como humana de Herbert von Karajan . Las colaboraciones entre ambos fueron estrechas dentro del ámbito profesional, legándonos extraordinarios registros sonoros.

        Nicolai Gedda tenía una extraordinaria reputación y reconocimiento en la década de 1.950. Sobre todo, como tenor solista en operetas del repertorio straussiano. Junto a Elizabeth Schwarzkopf había participado en la "legendaria" primera grabación que realizase Herbert von Karajan de la Opereta "Die Fledermaus" ("El Murciélago"), de Johann Strauss . También participó en grabaciones como la Misa en Si menor de Johann Sebastian Bach , "Der Rosenkavalier" ("El Caballero de la Rosa") de Richard Strauss o "Madame Butterfly" de Giacomo Puccini .

        A continuación queda reflejada la entrevista que le fue realizada, y en la que se abordaban las relaciones humanas y musicales entre él y Von Karajan :

        NICOLAI GEDDA: "No es que sienta amargura, pero es más o menos como... ir al colegio. Puede que sea útil, muy útil para un cantante pasar por algo así; pero en términos de ser humano... bueno... era difícil. No había buena química entre nosotros. Y tampoco con otros muchos colegas míos con los que hablé. Podría decirse que era el tipo de Director que consideraba a los cantantes como partes de una maquinaria, casi... como miembros de una Orquesta. Y eso era duro. No es que nos tratara mal, a veces se animaba... pero eran pocas. Era indiferencia, descuido,... cómo lo diría bien... Le parecíamos, bueno... parte de la maquinaria. No era como los demás directores que consideran a los cantantes... bueno... Usted sabe (al entrevistador). No les animan mucho. Él no animaba. Era más como (dubitativo)... Pero, por otro lado, no quiero ser sólo negativo. Porque a veces me decía... Es hörst gut, gut, wunderbar!!! De vez en cuando había momentos así. Pero... en general, no era fácil.

        ENTREVISTADOR: "¿No había contacto humano, contacto personal...?"

        NICOLAI GEDDA: "En absoluto. Tenía un contacto con sus coches y aviones más estrecho que con nosotros."

        Dejando por un momento a Gedda, centrémonos en otra de la leyendas vivas del canto: la mezzosoprano sueca Birgit Nilsson , compatriota y amiga de Nicolai Gedda . Birgit Nilsson trabajó escasísimamente con Herbert Von Karajan .

        El entrevistador de la radio danesa le exponía lo siguiente:

        ENTREVISTADOR: " Birgit Nilsson . (Silencio violento) Su relación con Karajan podría tildarse como de “legendaria” (risas muy espontáneas de Nilsson); pero tengo la sensación de que tuvo sus altibajos. Porque, al principio, eso sí, Usted colaboró maravillosamente con él en Viena, en la Staatsoper.”

        BIRGIT NILSSON: "Sí... (respira entrecortadamente y piensa mucho antes de decir algo) Bien. Cuando era joven ( Karajan ) tenía mucha capacidad e inspiración como músico. Como director, en el podio, era un placer trabajar con él. Absolutamente. Él era consciente de ello, pero lo trágico del asunto es que él se preocupaba sólo de sí mismo. Pasaba mucho tiempo dedicado a la escenografía, a las luces, y a lo demás. Piensen en la cantidad de tiempo que podría haber dedicado al Arte y a la Música, en lugar de "torturar" a los directores de escena, de luces, o a los cantantes repitiendo una y otra vez arreglos escénicos. Los ensayos privados que yo tuve con Karajan , como los de piano, fueron muy pocos. Los cuento con los dedos de una mano, y todavía me sobran dedos.

        Y en cuanto a las luces... Te pasabas el día de pie, de la mañana a la noche. ¡Tuvo 87 directores de luces para el "Ocaso de los Dioses"! Y lo que pedía a los cantantes era, sobre todo, que estuvieran de pie sobre el escenario. Eso era agotador. Lo que más me irritaba es que no salía nada de aquéllo. Jamás daba una explicación de cómo era el papel. Tenías que estar ahí, de pie, en la oscuridad... Sin cantar. Y cuando cantabas... ¡en medio de las luces! Eso era todo. Era... de aficionado, por decirlo de algún modo. Así veía él ( Karajan) la Ópera en aquellos tiempos (años 1950) ; al menos, aquéllas que yo cantaba. Era un tira y afloja, y él era inflexible en este aspecto en su dedicación a las luces y a la escena. Siempre que dirigió el Anillo, tenía un teléfono para hablar con el Director de Luces durante la Función... "Esto va así, o asá... Y tienen Ustedes que hacer ésto, o aquéllo..." Era algo que no producía ni inspiración ni seguridad; y... bueno... él ( Karajan ) y yo tuvimos nuestros encontronazos. Fue a peor, a peor... (sonrisa)..., pero lo pasamos muy bien. (carcajadas abiertas)”

        ENTREVISTADOR: "¿ Pero...Usted fue la única en enfrentarse a Karajan ?

        BIRGIT NILSSON: "Sí, claro. Él me había apartado por completo, y así se lo dije, en la “Escena de Amor” de "Tristán e Isolda" . De manera que nadie... Yo tenía amigos en la Producción y se sentaron en las butacas incapaces de escuchar nada de lo que estaba cantando; porque quería que estuviera lejos. Era increíblemente egoísta y no quería que nadie brillara demasiado. Pero yo le dije que no se me oía en la escena de amor, y que no era justo hacia los amigos que habían venido. Él me dijo que sus amigos sí me oían, y yo le contesté: "Usted tiene amigos falsos, "Harr" Von Karajan, pero yo no" (carcajada interna). Tuvimos varias discusiones de ese estilo. Pero él era pequeño como ser humano, siendo como era un gran artista, un gran músico. Tenía memoria de elefante, pero era pequeño como ser humano. Nunca olvidaba un error, nunca lo olvidaba y lo utilizaba. No se preocupaba de ser agradable con la gente si no lo necesitaba. Mientras no necesitara a un cantante, a cualquier cantante, no era capaz ni de saludar, y cosas así..."

        Uno de los mayores Productores de aquellos años, cuando Herbert von Karajan grabó para el sello discográfico LONDON - actualmente DECCA -, o para la compañía discográfica británica EMI , fue Christopher Reiburn. Entre algunas de las producciones, destacan "Las Bodas de Fígaro" de Mozart o "Madame Butterfly" de Puccini.

        Al ser entrevistado respecto a sus relaciones profesionales y personales con Herbert von Karajan y otros colegas suyos, Reiburn se manifestaba en estos términos:

        CHRISTOPER REIBURN: "Respetaba ( Karajan ) al equipo de la DECCA y nosotros a él. Tuvimos una relación laboral, pero no una que yo valore en el grado en el que me gustaría. Porque él era, creo, el mejor director de su generación, pero no había manera de acercársele. Yo incluso sí, y Walter Legge también. Pero creo que fueron los únicos.

        Una noche de "El Ocaso de los Dioses" ("Götterdämmerung") … ¡No, era "La Valquiria” ("Die Walküre")...!, en el Covent Garden, Wyneth Jones cantaba su primera "Sieglinde". Karajan estaba en Londres. John Culshaw, Karajan y yo fuimos al Covent Garden, oímos el primer Acto de “La Valquiria” , escuchamos a Wyneth Jones , y Karajan me sugirió que fuéramos a cenar los tres. Para mí fue muy interesante... Mire... Fue la primera vez que tuve con él un trato social. Creo que John tampoco fue más allá. Karajan nos invitó a ir a cenar, y fue fascinante. Se portó de lo más amable. Pero a mí se me grabó una cosa muy interesante y muy típica de Karajan . Había un proyecto para hacer “Tosca” en Cine, con Zefirelli en la producción. La idea estaba en la última etapa, y era fabulosa, con unos primeros planos para el comienzo. ( Karajan :) "Es una idea fabulosa, Tosca; sí, de lo que no se dan cuenta es de que yo tengo los Derechos de Grabación para "Ricordi" durante los próximos 4 años." Puso énfasis en este punto, y prohibió la iniciativa porque tenía la lejana idea de filmar una “Tosca” algún día. No creo que jamás llegara. Con “Tosca” no, desde luego. Para mí eso sólo fue una demostración de poder político, era sólo política...

        Y recuerdo cuando hicimos "Tristán" , en el 59, cuando Karajan estaba en la Ópera (“Staatsoper”) e intentó impedir que la Filarmónica de Viena lo grabara; porque, claro, era la Filarmónica de Viena, y no trabajaban con él, que estaba en la Orquesta de la “Staatsoper ”, sino con Wilhelm Furtwängler . No pudo impedirlo, pero le hubiera gustado. En aquellos días hubiera detenido también a Solti ; pero aunque hacía esas cosas, hizo la famosa producción de Zefirelli de "La Bohème" , ya la conoce..., por aquel entonces despreciaba a Zefirelli . ( Karajan :) "¡Oh, sí, es capaz de arreglar a alguien el ala de un sombrero, pero nada más." Aún así, he oído historias fantásticas sobre su generosidad con los miembros de la Filarmónica de Berlín. James Galway habla extraordinariamente bien de él ( Karajan ). Puede que fuera un poco esquizofrénico *, y hay que tener en cuenta lo que Walter Legge contaba. Porque yo mantuve largas conversaciones con Walter Legge sobre el Karajan de antes de la guerra, porque él conoció a su madre. Lo que Walter decía de él era muy interesante: "Un hombre extraño, Karajan" .

Para esta serie de entrevistas que preparó la Radio de Dinamarca en estrecha "sintonía" con otras emisoras de la UER, fue entrevistado nuestro tenor español José Carreras . Eso sí, en idioma inglés.

        JOSÉ CARRERAS: "Bueno... él ( Karajan ) era un hombre problemático con la gente que no colaboraba con él, o que no colaboraba bien con él, o... sencillamente... ¡Los que no colaboraron con él porque él no quiso! … Bueno, mire, es fácil hablar mal sobre alguien a quien no se conoce. Yo no quiero entrar en discusión sobre Karajan ... Mire, yo creo que musicalmente era un genio, era un director increíble, y eso se debía a su enorme sensibilidad y a su increíble magnetismo. Magnetismo no sólo con el público, sino también con los músicos. Y cuando hablo de los músicos me refiero a la orquesta, al coro, y por supuesto a los cantantes. Con él eras capaz de hacer cosas que no hacías con ningún otro. Yo no sólo tuve una increíble colaboración profesional con él, que duro 12 años, sino también tuve una muy buena relación personal que me ayudó mucho. Y... bueno... yo no sé cómo sería con los demás, ni tampoco me importa. Sólo puedo hablar de cómo fue conmigo. Era un hombre muy cálido, muy sensible, y debo decir sinceramente que la colaboración que tuvimos durante todos esos años supone para mí el cénit de mi carrera".

Agnes Baltsa y José Carreras colaboraron juntos en "Carmen" de Bizet, con Herbert von Karajan en la dirección musical. Precisamente, Agnes Baltsa nos habla de Herbert von Karajan y cómo influyó éste en su carrera:

        AGNES BALTSA: "Pues en todo, influyó en todo. Influyó en mi persona, en mi manera de pensar la música, y no puedo separar los dos aspectos. Y estaré tremendamente agradecida al destino y, si quiere, a Dios, por haberme dado la oportunidad de trabajar con este hombre inteligente, con esta persona verdaderamente excepcional. Con él, la verdad, es que podía cantar cualquier cosa: primero Bach; de Bach fui a Mozart, luego a Strauss, de Strauss a Verdi... ¡de Verdi a lo que fuera! Con él grabé mi primer disco, la "Missa Solemnis " , y todo lo que vino después fue fantástico. Tardaría mucho tiempo en decir qué óperas no estudié con Karajan ... ¡sería más fácil decir cuáles no hice con él! Yo creo que toqué todos los géneros musicales... ya sé que puede sonar muy arrogante. Pero estoy orgullosa de que yo, siendo griega, pudiera cantar tantos tipos diferentes de música con este hombre tan inteligente, con este mago... creo que esa es la palabra, es un tren que pasa una sóla vez en la vida".

        ENTREVISTADOR: "¿Cuál era el talento especial que poseía Karajan?"

        AGNES BALTSA: (entusiasmada) "Muchas veces me han hecho esa pregunta, y no he encontrado respuesta. Sólo soy capaz de responderme a mí misma. Trabajar con este hombre era estar en éxtasis. Un éxtasis que no se podía describir. Permanecía 14 años junto a él, y lo que este hombre hizo por la música, lo que este hombre hizo por mí, cómo nos cuidaba a los cantantes y nos acompañaba cada noche en la Ópera... Era algo único. Y eso sí, la brutal disciplina que se imponía a sí mismo y que imponía a los demás hasta llegar a torturarnos para llegar a la esencia de la música. La verdad es que nos torturaba para sacar de nosotros lo que se exigía él (Karajan ) a sí mismo. Su música creo que era más ligera que el aire. No se puede describir."

        Como puede observarse a raíz de la lectura pausada y analítica de lo expresado por artistas que colaboraron y rodearon a Herbert von Karajan, puede afirmarse sin temor a equívocos que la polémica sigue latente casi dieciséis años después del fallecimiento del director austríaco. Personas que reconocen abiertamente el carácter individualista, cerrado y “tímido” del austríaco, sin discutir su talento musical. Quizá Nicolai Gedda haya sido uno de sus principales detractores en la manera de abordar aspectos pedagógicos en cuanto a la relación coro-orquesta y lo que debería ser el papel de los cantantes en una obra vocal, así como también reconoce abiertamente el trato personal inexistente entre Karajan y él. Sorprende, así mismo, la implicación parcial de José Carreras cuando fue preguntado al respecto de su relación con el director austríaco. Birgit Nilsson nos brinda un enfoque revelador, mientras que el Profesor Harscheck, aunque admite la egolatría del maestro salzburgués, no duda en defender su legado musical en la época dorada vienesa del director.

        Herbert von Karajan. En efecto. Un hombre polifacético duramente criticado y encomiablemente defendido. Permítanme que, muy por encima de todas las diferencias de opinión que puedan existir, recomiende a los lectores que procuren escuchar las óperas del repertorio verdiano dirigidas por Von Karajan. Olvidémonos de acritudes y disfrutemos de la visión tan peculiar de este gran director de ciertos repertorios en los que alcanzó un grado de maestría incuestionable. Sus lecturas apasionadas e inspiradas de las sinfonías de Beethoven rezuman sabiduría y musicalidad exquisitas.

 

* N. del A.- "esquizofrénico". En la traducción que Radio Nacional de España realizó al español del inglés se dice "excéntrico", cuando Reiburn hablaba literalmente de "esquizofrénico" en palabras de Galway sobre Karajan .

 


Escrito por Pablo Ransanz Martínez
Desde España
Fecha de publicación: Enero de 2007
Artículo que vió la luz en la revista nº 2 de Sinfonía Virtual.
ISSN 1886-9505



 

 

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