REVISTA MUSICAL-FILOSÓFICA, TRIMESTRAL .
ISSN 1886-9505
Desde Octubre del 2006
CUARTA ENTREGA DE LA REVISTA SINFONÍA VIRTUAL - [ Nº4 ]
JULIO DEL 2007. PRÓXIMA ENTREGA: OCTUBRE DEL 2007
Bienvenido! Se encuentra usted ante el cuarto número de la revista trimestral musical: SINFONÍA VIRTUAL. Como hemos logrado en los anteriores números, la variedad de contenido y la uniforme calidad de los artículos sigue siendo una prioridad. Esta vez, haremos un viaje hacia tierras egipcias, deleitándonos con tumbas faraónicas, pirámides esotéricas y ríos eternos; observaremos la Rusia del siglo XIX, empapada de ideales nacionalistas y presentada solemnemente por la voluptuosidad de Los Cinco. Llegaremos también a los albores del siglo XX y XXI, marcados por Schoenberg y la era de la imagen simbólica de lo comercial. Finalmente, destacaremos la figura de un gran violonchelista, el laudable Mstislav Rostropóvich.
Daniel Martín Sáez. Director de sinfoniavirtual.com
Se abre el telón de nuestra memoria. Poco tiempo después del fallecimiento de Rostropóvich, la música canta con un tempo acelerado, excitada. La vida, como la música, empieza en silencio y acaba en silencio. Entre silencios, Rostropóvich nos deleitó cual violonchelista superdotado, enalteciendo nuestras emociones al terreno de lo perfecto, haciendo un juicio justo de los compositores a los que interpretaba. Razón por la cual, los que formamos Sinfonía Virtual, hemos creído necesario dedicarle este humilde homenaje.
A pesar de que no todos los escritores escriben, todos estamos de acuerdo en lo que a continuación se manifiesta sobre el músico laudable que Mstislav fue.
El origen de la música, encuadrado en la utilización que se dio al sonido (1) en los primeros estadios de la humanidad, y continuado con la concepción de arte como tal (2), será siempre un hecho imprescindible para una completa introspección antropológica. Sobre la utilización primitiva del sonido diremos cómo se hallaba en el mimetismo y el lenguaje; de la concepción del arte como tal, cómo se dio en las primeras civilizaciones avanzadas de Mesopotamia y Egipto. Esta concepción de arte es el paso que nos convierte en lo que somos. El actual occidente, el del siglo XXI, es un conjunto de civilizaciones y cambios culturales, resultado de miles de años. Egipto es la primera gran civilización, de la que se nutrió Grecia, que a su vez alimentó a Roma y luego nos fué legada a nosotros. Egipcio, griego y romano es nuestro pasado. Arte, Filosofía, Teología, Derecho, Ciencia... Escribir sobre Egipto es escribir sobre nosotros mismos, y, sobre todo, de la civilización en la cual, por primera vez, el arte fue entendido como tal, y de la cual se nutrieron todas las civilizaciones que nos preceden y forman la nuestra.
...Habían de transcurrir algunos pocos años antes de que la aristocracia compartiera los gustos musicales del ‘populacho’ y, asimismo, comprendiera que puede haber ‘verdades nacionales’ en la música (...) Música en tiempo de los zares ceñida a fértiles ideas e ideales de la cultura vernácula, a paisajes exóticos, a especifidades aldeanas, a autoestimaciones étnicas y a modas populares establecidas por la literatura. También podría llamársela descriptiva o narrativa de episodios característicos y estados emocionales o bien transmutadora de ‘poesías del paisaje’ en pinturas sonoras.
Artículo dedicado a la reflexión sobre los “Años de peregrinaje”, de Franz Liszt, obra para piano que comenzó a componer en 1837-8 y que después de varias revisiones terminó de publicar en su forma definitiva entre 1855 y 1883.
"La exaltación de la Naturaleza como fuente de verdad, de lo genuino, de sabiduría, como motivadora de la expresión artística; las dualidades siempre presentes en el Romanticismo"
...El siglo XX musical e incluso la música de hoy día tienen como icono inamovible de la revolución, para muchos ruptura, a Arnold Schoenberg. Sin embargo, e invocando lo antedicho respecto al parvulario simplificador de la historia, términos como revolución o tradición, como en cualquier otro autor o periodo musical, no pueden ser utilizados tajantemente en Schoenberg...
Este artículo, a partir de una serie de hechos empíricos, fruto de la experiencia de su escritor, refleja el problema del músico al enfrentarse a una partitura tanto en el ámbito público como en el privado. ¿Se dá interés al ámbito emocional, que no es más que el fin al cual todos los músicos tendemos? ¿La enseñanza en el conservatorio, que es anual, es realmente efectiva a la hora de hacer que los alumnos disfruten de la interpretación musical? ¿Están mentalizados los alumnos?
El presente artículo, cuya extensión de treinta y dos páginas ya se publicó en la tercera edición, sigue estando en la cuarta debido a su extensión, ya que se optó por publicarlo íntegro y no por partes (por la simple razón de no hacer esperar al lector tres meses para poder continuar su lectura). Además, esta primera parte ha sido dividida en cuatro partes, de las cuales podréis disfrutar de inmediato. Siendo todas ellas el conjunto que forma la primera parte de una excelente saga tripartita.
Uno de los mayores desafíos a los que se han enfrentado muchos de los compositores de la pasada centuria ha sido la aceptación – no exenta de rivalidades y polémicas - de la escala cromáticade doce notas como sustrato y herramienta musical indispensable para la comprensión del rico desarrollo del contrapunto actual – en sus diferentes modalidades y escuelas.
Si la música es el alimento del amor, es también el pasto de la excentricidad. Es un mundo en el que no falta un vasto manicomio de extravagantes y estrambóticos, excéntricos y bobalicones, visionarios y megalómanos, fanáticos e incautos, payasos, idealistas sublimes e, incluso, asesinos.
Desde 1957 hay programas exclusivamente musicales en televisión, que se encargan de la puesta en escena de la actuación de cantante: el primer programa fue el inglés 6,5 Special, producido por la BBC
En EE.UU., los programas de variedades, algunos de ellos estructurados como un continuo heterogéneo de números musicales, y los talk shows, pronto se convierten en los primeros que insertan canciones y actuaciones musicales. Uno de ellos fue el Paul Whiteman´s Teen Club de la cadena norteamericana ABC. Más tarde, The Ed Sullivan Show y el American Bandstand se mantuvieron como los más representativos e influyentes de la década de los sesenta.