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Novedades de La Mà de Guido

Joaquim Zueras
Crítico musical


(Nº 30, Invierno, 2016)


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DISCOGRAFÍA

 

Sello: La Mà de Guido

Los artistas que vivieron  entre el siglo XVI y XVII experimentaron una multitud de cambios que de algún modo les interpelaron en su actividad creativa. La contención y equilibrio del arte renacentista cedía paso a los retos del barroco, que replanteaban toda mesura y proporción. La música no fue ajena a estos cambios y de la polifonía clásica del renacimiento, perfectamente estructurada y regulada, devino una mayor flexibilidad en las relaciones jerárquicas entre las notas de la escala, con resultados de mayor complejidad armónica y melódica.   

        El musicólogo Josep Pavia i Simó atribuye a Francesc Valls (1671-1747) un total de 382 obras que representan la asimilación de la música de sus antecesores y los recursos del barroco  llevados a extremos muy imaginativos. Fue el más célebre de los maestros de la Catedral de  Barcelona, consolidado el barroco sinfónico, y muy reconocido en toda España, pese a que sufrió algunos contratiempos durante la Guerra de Sucesión. De su maestría e inventiva, sobre todo en las diversas disposiciones del entramado armónico, da fe el CD O Rex Gloriae. La música de Francesc Valls i l´Archiduc Carles (LMG 2134) que reúne, además de los motetes para soprano solista de Valls, de acentuado lirismo, hermosas obras de Arcángelo Corelli, Antonio Caldara, Francesco Nigetti, Angelo Ragazzi y Giovanni Maria Capelli, en forma de sonatas a dos y a tres y una sinfonía. Casi todas estas composiciones se han grabado por primera vez.

        La audición es muy placentera: la voz de la soprano Ulrike Haller destila un intimismo y una calidez muy sugerentes y la agrupación Guillami Consort interpreta tanto el acompañamiento de los motetes como las piezas orquestales con un equilibrado criterio historicista sorprendentemente evocador.

        El sello La Mà de Guido acaba de publicar un álbum de dos discos con las composiciones de Alicia de Larrocha; sí, han leído bien. No sólo no tenía idea de que tan relevante intérprete hubiera compuesto algo, sino que además no podía saber que estas obras, agrupadas bajo el título de Pecados de juventud (MGCM001), eran tan bellas, hoy afortunadamente impresas por primera vez en  Boileau y que, pese a su eclecticismo o, mejor dicho, gracias a él, ocuparán un lugar en la literatura pianística solista, con cello, violín o soprano. Larrocha nunca quiso en vida hacer públicas estas elegantes composiciones, algunas virtuosísticas, pero precisó que tras su muerte, si se consideraba oportuno, podían darse a conocer. En ellas detectamos  influencias de Schumann, Bach y, en menor medida, de Granados, Debussy, incluso me atrevería a decir que de Mompou. El piano corre a cargo de Marta Zabaleta, menos en las ocho canciones, en las que Albert Guinovart acompaña a la soprano Marta Mathéu. Un plantel de altura competente, al que debemos añadir a Peter Schmidt al cello y Ala Voronkova al violín. Todo un feliz descubrimiento.

El disco Excepciones. Música contemporánea española para gutarra (LMG2135) agrupa un conjunto de obras para este instrumento compuestas durante el siglo XX. Contiene tres seductores y nostálgicos Fados Ilusorios, de Xavier Montsalvatge; Homenaje "pour le tombeau de Debussy", de Falla, en reconocimiento a la música del compositor galo que tanto admiraba; una Fantasía algo interrogativa y enigmática, de Robert Gerhard; Ráfaga, con sus rasgueados y picados típicamente flamencos, de Joaquín Turina; la ingrávida El vol de la fada, de Agusti Charles; un Solo con pasajes obstinados y persistentes, de César Camarero; El amor imposible, de Mauricio Sotelo, de carácter parecido a la anterior; Las Tres peces per a la guitarra, de Benet Casablancas, que conservan el aurea vienesa neoexpresionista que se distingue en su producción.

        En la cúspide de la experimentación podríamos colocar Cuadernos de Friedenau, de José María Sánchez-Verdú y Oud, de Alberto Carretero, motivados por la búsqueda de nuevos colores y texturas. El intérprete de este recital contemporáneo es el jienense Pedro Rojas Ogáyar, de quien destacaría su notable expresividad, su toque limpio y su frescura expositiva.


 

Escrito por Joaquim Zueras
Desde España
Fecha de publicación: Invierno de 2016
Artículo que vió la luz en la edición nº 30 de Sinfonía Virtual
ISSN 1886-9505
www.sinfoniavirtual.com



 

 

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