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PIANO INÉDITO ESPAÑOL DEL SIGLO XIX (VOL. 6)

Joaquim Zueras
Crítico musical


(Nº 31, Verano, 2016)


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DISCOGRAFÍA

 

Piano inédito español del siglo XIX (Vol 6): Obras de N. Ledesma, J. A. Santesteban, F. Gorriti, A. Brull, F. Chueca, T. Bretón, J. M. Echevarría, C. Vidiella, G. Vallejos, M. Capllonch, F. Furundarena, L. L. Mariani y J. Larregla. Ana Benavides piano. 2CDs. Sello Bassus (BED007)

Ana Benavides, en su faceta investigadora, se ha lamentado a menudo de la inexplicable desatención a la que se han visto sometidos los compositores españoles comprendidos entre el Padre Soler y Albéniz por parte de historiadores y melómanos. Podría parecer  que en nada o poco creció el repertorio pianístico español del siglo XIX, cuando en realidad fue un período muy fructífero y poliédrico, en el que cupo desde el tardoclasicismo hasta los inicios del nacionalismo, pasando por el romanticismo intimista o brillante y por obras de innegable influencia italiana. Por supuesto, estas obras no mantienen siempre el mismo nivel de genialidad, pero constituyen un interesante testimonio de la productividad creativa musical en la España decimonónica. Consciente de todo ello, Ana Benavides ha emprendido la ingente labor de analizar y grabar seis interesantes volúmenes, cada uno de ellos con dos CDs, cuyo material había permanecido casi inédito hasta hoy. Pasemos ahora a ocuparnos del sexto y último volumen.

CD1

Paralelamente a su actividad como compositor litúrgico, actividad que culminó en Bilbao en donde se estableció finalmente, Nicolás Ledesma también compuso algunas obras para piano, entre ellas unos estudios que adoptó el Conservatorio de Madrid, nombrándole profesor honorario. En este disco podemos escuchar la Gran Fantasía con Variaciones sobre Las cuerdas de oro, composición amplia en cuatro movimientos que desprende un encantador aroma haydniano. El donostiarra J. A. Santesteban fue editor, compositor, organista y pianista. Tras unos años de formación en Bruselas y París ocupó diversas plazas de organista en  San Sebastíán y Bilbao.  Las Variaciones Sinfónicas resultan amables aunque algo convencionales, mientras que en el Sherzo se muestra algo más ambicioso. Felipe Gorriti nació en Huarte-Araquil (Navarra). De su padre recibió la primera formación musical. Más tarde, amplíaría sus conocimientos de piano y armonía  con Mariano García, maestro de capilla de la catedral de Pamplona. Completó sus estudios en Madrid con Hilarión Eslava, sacerdote compositor e impulsor de la reforma de la música religiosa en España. En 1859 obtuvo la plaza de organista de Santa María de Tafalla que ocupó hasta 1867, cuando ganó por oposición la plaza de organista y maestro de capilla de Santa María de Tolosa. Como intérprete fue uno de los grandes organistas de su época. También hay que resaltar su influencia en la implantación de la organería romántica francesa en el país. Muchas de sus composiciones, unas 240, son sacras, evolucionando desde un formalismo estético  hacia un romanticismo más complejo. Otro motivo de interés en la figura de Gorriti reside en su importante papel en la difusión de la música en Tafalla y Tolosa mediante las bandas de música, así como en la educación de nuevos músicos, tanto a través de la formación de futuros grandes compositores como con la creación de una escuela de música en la localidad guipuzcoana. Probablemente para sus discípulos  escribió el grácil Minuetto a la manera clásica que podemos escuchar aquí  junto con la  delicada Habanera Segismunda. Apolinar Brull fue alumno de F. Gorriti y aunque se dedicó a componer música para teatro, dejó escritas algunas páginas para  piano, entre ellas un airoso y elegante Scherzo. Es el mismo caso que el madrileño Federico Chueca con la estilizada Redowa (danza de origen checo) La milagrosa o el célebre Tomás Bretón, aunque más amplio en la producción de obras sinfónicas, de cámara, canciones... como la andalucista En La Alhambra, para piano.

CD2

El guipuzcoano J.Mª. Echeverría enfocó todas sus actividades musicales en torno al piano, bien fuera como pedagogo, como solista, como acompañante o compositor.  El Estudio-Capricho op. 14, nº2 es una pieza repleta de burbujeantes arpegios con un breve segundo tema de carácter  épico.El barcelonés Carlos Vidiella, hoy muy poco recordado, llegó a recibir clases del célebre Marmontel. En París. De regreso, fundó una academia en la que tuvo como alumnos a Morera, Nin o Millet. Fue muy aplaudido en sus actuaciones como brillante concertista, notable dinamizador musical de la Barcelona de cambio de siglo. Su refinada Romanza para piano consta de una inspirada cantinela que va alzando el vuelo con vehemencia para replegarse luego hasta desvanecerse. El navarro Genaro Vallejos perfeccionó sus estudios de piano en París con Georges Matthias, discípulo de Chopin. Dio frecuentes giras de cociertos por diversos países europeos, obteniendo grandes éxitos en colaboración con Sarasate. Contra lo que pudiera suponerse ¡Navarra! no es una pieza extrovertida como otras con el mismo título; es una obra relajada y meditativa sostenida por la base cadenciosa del zortzico. El mallorquín Miguel Capllonch perfeccionó sus estudios de piano en Berlín, en donde conoció y trató entre otros a Sarasate,  Arthur Rubinstein y Clara Wieck, la viuda de Schumann. Relevante pedagogo y concertista, como compositor podemos detectar en sus obras influencias de Schumann y Chopin, a quienes admiraba. Un ejemplo de ello lo tenemos en su delicado Idilio. El guipuzcuano Fabián Furundarena estudió piano con Letamendia y armonía y contrapunto con el ya mencionado Gorriti. Tras una estancia en París con Marmontel, se estableció en Madrid y finalmente en San Sebastián, disminuyendo su actividad concertística y dedicándose más a la composición, a menudo de gusto salonístico como el nostálgico Adios, La Segunda suite de valses cortos, Dos mazurcas, un Menuetto que, pese al título, tiene un inequívoco sabor romántico y un Zortzico un tanto desligado de las esencias del folclore. Luis Leandro Mariani nació en Sevilla en donde ejerció como director de la Sociedad Filarmónica, fundador y docente de la Academia Filarmónica, crítico en la prensa sevillana, organista de la catedral hispalense y autor del tratado de armonía "Un nuevo acorde por el que se puede modular a cualquier tono" que tuvo bastante repercusión en Europa. Compositor prolífico y poliédrico, escribió desde zarzuelas y música sinfónica hasta obras religiosas y organísticas. En cuanto al piano aquí podemos escuchar una amplia y poética Romanza sin palabras subtitulada Dicha soñada. Un poco más recordado en la actualidad es el navarro Joaquín Larregla, pese a que muchas de sus obras pianísticas permanecen sin divulgar. Compatibilizó su carrera concertística con la enseñanza del piano en el Conservatorio de Madrid, ingresando en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. El disco nos ofrece la ocasión de escuchar cuatro: el chispeante zapateado Alma gitana,  un virtuosístico Impromtu fantástico y el díptico Andalucía, formado por una Canción Andaluza y un Zapateado, ambas piezas muy evocadoras y de admirable factura.

         Ana Benavides posee el Piano Perfoming Diploma por el Royal College of Music de Londres, además del Master en Música Española por la Academia Marshall. El pianista Douglas Riva fue me informó del trabajo de Ana Benavides, describiendo sus facultades interprettivas en estos términos: “Aparte de llenar este hueco en la historia de la música española, cosa absolutamente necesaria e importante en mi opinión, el arte de Ana Benevides nos hace llegar al alma de estas obras con una naturalidad y una frescura acordes con la fragancia de la época, sin sentimentalismo ni capas de emociones ajenas a la música”, palabras que tengo siempre el gusto de suscribir tras placenteras escuchas. Claridad e inspiración en el fraseo, solidez, pulcritud y un muy acertado uso del pedal son algunas de sus cualidades interpretativas. Los enjundiosos comentarios de la carpetilla, de los cuales he utilizado no pocos datos, pertenecen a José Luís García del Busto.

         Ana Benavides tiene una interesante página web en donde pueden adquirirse sus discos.

 

Escrito por Joaquim Zueras
Desde España
Fecha de publicación: Verano de 2016
Artículo que vió la luz en la edición nº 31 de Sinfonía Virtual
ISSN 1886-9505
www.sinfoniavirtual.com



 

 

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