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Novedades de La Mà de Guido

Joaquim Zueras
Crítico musical



(Nº 34, Invierno, 2018)


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DISCOGRAFÍA


Sobre los cuatro cuadernos que conforman La música callada (LMG2148) Mompou, en su discurso de recepción en la Academia de Bellas Artes de san Jorge explicó: Esta música es callada porque su audición es interna. Contención y reserva. Su emoción es secreta y solamente toma forma sonora en sus resonancias bajo la bóveda fría de nuestra soledad, penetrando en las grandes profundidades de nuestra alma. Y en una conversación con Xavier Montsalvatge comentaba:  Esta música, más que una expresión da un ambiente expresivo, aunque en el fondo está la marca del estado de ánimo de manera un tanto abstracta.  El filósofo Vladimir Jankélévitch considera que sigue un itinerario de despojamiento y desnudez: Aquí se oyen las campanas seráficas, allá las quintas y cuartas místicas resuenan como una oración, en otros números la nota obstinada repica monótona, insistente, lejana, con sonoridades metálicas, graves y vehementes. Mediante una progresión suave y persuasiva de la armonía, y sin dejar nunca que se pierda el hilo dorado del trazado melódico, Mompou habitúa poco a poco al oído a disonancias lastimeras, a ritmos vacilantes, a cadencias de nostalgia penetrante. Resumiendo, podríamos decir que los rasgos principales de esta obra de Mompou son aquellos que Émile Vuillermoz apuntara en un artículo: sencillez, pureza, ingenuidad y esencialidad; el misterio y el poder de evocación, la prolongación de la obra en el interior del espíritu receptivo una vez finalizada, la falta de pretensión compositiva; el valor de la justa medida porque cuando lo ha dicho todo, en lugar de enredarse en una bella peroración, se calla pudorosamente. Emilli Brugalla, intérprete de esta versión de La música callada, ejecuta las 28 piezas con una exquisitez en absoluto afectada, delicadeza, claridad y elegancia.

Jorge Peixinho (1940-1995) es el título de éste CD (LMG2147), es el compositor de las obras de este disco y el fundador del Grupo de Música Contemporánea de Lisboa, intérpretes de esta grabación. La mà de Guido ya había editado con anterioridad dos discos con obras de Peixinho con los mismos ejecutantes que fueron  bien recibidas por la crítica especializada. Esta vez se interpretan seis obras: O Canto da Sibila, Sequéncia, Mediterránea, Serenata per A, Ulivi, Aspri e Forti II y Sine Nomine. El lenguaje es contemporáneo, repleto de colorido, efectos tímbricos y contrastes inesperados. Su ejecución está llena de dificultades pero los instrumentistas las resuelven con la solidez que les caracteriza, mostrándose muy  compactados.

Desde la segunda mitad del siglo XIX algunos compositores han frecuentado motivos del folklore popular catalán, recreándolos, armonizándolos, transcribiéndolos  y ofreciéndonos una visión personal a menudo interesante. Esto es lo que nos muestra el CD Guitarra i tradició (LMG2150). Un distinguido alumno de Tárrega fue el barcelonés Miquel Llobet (1878-1938) que además de una obra no muy copiosa pero sí importante de composiciones originales, se reveló como un destacado armonizador de cantos populares catalanes, como El testament d´Amèlia, La cançó del lladre, Lo fill del rey, La filla del marxant y La filadora, imprimiéndoles  leves atisbos impresionistas, consiguiendo un intimismo sugerente. Otro discípulo predilecto de Tárrega fue Emili Pujol (1886-1980). Nacido en la Granadella (Lérida) se trasladó a Barcelona a los ocho años. Su testimonio de admiración por el maestro quedó reflejado en su libro Tárrega (1960). Muestras de su aportación al respecto son Els tres Tambors y Aquelarre (Dance des Sorcieres). Antoni Ruiz Pipó fue compositor, musicólogo y un afamado pianista.  Estudió con Montsalvatge y Blancafort en Barcelona y más tarde fue profesor de la Escuela Normal de Música en París. Su Canción y danza nº1 es de clara inspiración tradicional, con una armonización muy imaginativa, al igual que las dos fantasías de Albert Llanas i Rich (1957) sobre La preso de Lleida y L´hereu Riera. El barcelonés Joan Carles Martínez Prat (1959) estudió guitarra con el maestro José Tomás en el conservatorio Superior de Música de Alicante y composición con Josep Soler y Joan Guinjoan entre otros. Su Suite popular catalana agrupa cinco melodías tradicionales. Es también el intérprete de este disco,  dando muestras de una técnica impecable y de una elevada inspiración.

En el año 2014 se conmemoró el 200 aniversario el 200 aniversario del nacimiento de Adolphe Sax, inventor del saxofón. El  cuarteto de saxofonistas Möebius ideó  encargar tres obras y añadir otras tres que ya constaban en su repertorio. El resultado ahora es el CD de música clásica de nuestro tiempo, Möebius-L´actuel. (LMG2149) que reúne: Miniatures en seis movimientos, de Patrick Burgan; Deconstruccions, de Victor Vallés Fornet, cuyo germen es la fuga en mi menor del primer volumen de ElClave Bien Temperado; Desórdenes 3 Melancholia,de JavierVázquez Rodriguez, basada en un preludio de Wagner; Take a Wild Guess, de Jacob Ter Veldhuis; Tríptico, de Javier Utrabo, tres piezas con las que el autor va a la búsqueda de una estética personal alejada de tendencias o estilos conocidos; The dark side, de Jean- Denis Michat. Con este disco el competente cuarteto Möebius hará las delicias de todos los seguidores de la música contemporánea y saxofonística.

 

 

Escrito por Joaquim Zueras
Desde España
Fecha de publicación: Invierno de 2018
Artículo que vió la luz en la edición nº 34 de Sinfonía Virtual
www.sinfoniavirtual.com
ISSN 1886-9505




 

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