PRUEBA_DESIGN-2014


     Agregar Sinfonía Virtual a Favoritos Citas Célebres Vínculos Contacto

HARMONIEMUSIK

Bartolomé Mayor Catalá
Profesor Superior de Fagot y miembro de Nuna Ensemble


(Nº 21, OCTUBRE, 2011)


Imprimir este Artículo

Volver a la Edición nº 21

Ir a la edición actual

DIVULGACIÓN


RESUMEN
. En el siguiente artículo hablaremos de la “Harmoniemusik” (música para agrupación de vientos). En él se pretende dar una visión global de su aparición, evolución y de la importantcia que tuvo en Europa durante el Clasicismo. Primero se comentará brevemente algunos antecedentes de esta música en el Renacimiento y el Barroco. Seguidamente, veremos cómo se va introduciendo la música de viento en las cortes de Centroeuropa desde principios del s.XVIII, hasta llegar a consolidarse en el último cuarto de siglo con los grupos denominados “Harmonie”. Para completar este artículo hablaremos sobre el repertorio. Distinguiremos dos grupos: el repertorio original escrito para esta formación y las transcripciones de obras de los grandes compositores del momento.

- Palabras clave: Música de Cámara, Harmoniemusik, Siglo XVIII.

 

La Harmoniemusik (música para agrupación de vientos) es la música que desde la segunda mitad del s. XVIII se escribía para los grupos de viento o Harmonie, grupos que gozaron de gran auge en Europa entre el último cuarto del s.XVIII y el primero del s.XIX.  Compositores como J. C. Bach, Haydn, Mozart, Beethoven, Rosetti, Krommer y Druschetzky, entre otros, escribieron para esta formación.

        Ya anteriormente habían existido agrupaciones o bandas de viento. En el Renacimiento, era común la formación “Alta Capella”, un grupo destinado a tocar en acontecimientos  públicos como danzas, entradas y grandes celebraciones religiosas, generalmente al aire libre. Los grupos de Alta Capella podían tener varias formaciones, dependiendo de las características de cada región. Un ejemplo representativo de grupo de Alta Capella era el formado por una chirimía, un bajón, un corneto, un sacabuche y dos bombardas.

Ensemble de “Alta Capella”


        Durante el Barroco no abundan las composiciones para grupos exclusivamente de viento. En este periodo, con la aparición del concierto, la sinfonía, la sonata, etc., se compone mayoritariamente para orquesta y multitud de agrupaciones de música de cámara. Algunos compositores como G. Gabrieli o M. Praetorius escriben piezas (como canzonas, bataglias, madrigales) para grupos de viento, y otros compositores como J. F. Fasch, J. D. Zelenka o Rodríguez de Hita, dedican composiciones camerísticas para grupos de oboes, trompas y fagot. Pero desde la Alta Capella del Renacimiento no hubo ningún tipo de agrupación formada exclusivamente por instrumentos de viento que gozara de popularidad hasta la aparición de la Harmonie en el Clasicismo.

        En efecto, desde principios del siglo XVIII fue tradición en las cortes de Europa central emplear una banda de viento. Se tiene constancia de la existencia en la corte prusiana de una banda de oboes y trompetas en 1705, y las bandas de oboes y fagotes se conocían incluso desde antes. Desde 1761 el Príncipe Paul Anton Esterházy mantuvo un sexteto de dos oboes, dos trompas y dos fagotes para el cual su nuevo Maestro de Capilla, Joseph Haydn, compuso varios Divertimentos.  Se produce en esta época el auge de las agrupaciones de viento y en consecuencia de la Harmoniemusik.

        El octeto formado por dos oboes, dos clarinetes, dos trompas y dos fagotes, fue introducido en centroeuropa por el Príncipe Schwarzenberg alrededor de 1776.  Pero fue el Emperador José II de Habsburgo (1741-1790) quien marcó un antes y un después en el desarrollo de esta formación,  fundando en 1782 su "Königliche-Kaiserliche Harmonie". José II contrató a los mejores músicos del momento, Georg Triebensee y Johann N. Wendt (oboes), los hermanos Stadler (clarinetes), Rupp y Eisen (trompas),  Kauzner y Drobney (fagotes).  Además de ser destacados intérpretes, algunos de ellos eran arreglistas y compositores especializados en Harmoniemusik. Desde entonces, el repertorio que se escribe para octeto de viento empieza a ser técnica y musicalmente más avanzado de lo se había hecho hasta entonces. No es de extrañar que obras como las dos Serenatas Kv.375 y Kv.388 de W. A. Mozart fueran escritas para esta formación, así como las 13 Harmonien de F. Krommer.

        Varios aristócratas tuvieron a su cargo una Harmonie, entre los más destacados, además de José II, se encuentran el Príncipe Nikolaus Esterházy y el Príncipe Alois I de Liechtenstein. Muy pronto, la tradición vienesa de la Harmonie se extendió por toda Europa. La pionera en Alemania fue la de Bonn, que vino de la mano del Archiduque Maximilian Franz de Austria cuando en 1784 se convirtió en Elector de Colonia. En Praga, el máximo exponente fue la Harmonie del Príncipe Lobkowitz.

        La formación del grupo también podía variar. Anton Meysel en su “Handbuch der musikalischen Literatur” nombra hasta cuarenta y cinco formaciones distintas. La más común era la formada por dos oboes, dos trompas, dos clarinetes y dos fagotes, pero podía reducirse a sexteto o quinteto, o ampliarse con una o dos flautas, trompetas, más trompas, e incluso con contrafagot o contrabajo.

        La tarea principal de estos conjuntos era proporcionar música de fondo, música de serenata para los nobles y ricos acompañando sus actos oficiales, celebraciones y banquetes (Taffelmusik). Tocaban Serenatas y Divertimentos escritos originalmente para esa formación, pero también transcripciones de óperas, sinfonías, ballets y un lárgo etcétera.



Grabado en cobre de J. Punt de un cuadro de P. v. Cuyck jnr (1752). Grupo de viento tocando en un entierro, los músicos llevan un crespón en los instrumentos.


         Es ahora donde conviene diferenciar las dos grandes categorías de Harmoniemusik. La primera estaría formada por (1) las composiciones originales para el conjunto de vientos Harmonie, y la segunda por (2) las transcripciones o arreglos de obras como óperas, ballets, sinfonías u oratorios:

         (1) En el primer grupo de composiciones originales, podemos observar que la formación de la agrupación varía considerablemente. Tenemos el ejemplo de la música que Antonio Salieri (1750-1825) compuso para viento, que va desde el Quinteto en Si bemol Mayor (dos oboes, dos trompas y fagot), o sus tres Serenatas (dos flautas, dos oboes, dos trompas, dos fagotes y contrabajo), hasta la Casazione en Do Mayor (dos oboes, dos corno inglés, dos trompas, dos fagotes y contrafagot), o la Parade Marsch (trompeta, dos oboes, dos clarinetes, dos trompas, dos fagotes y contrafagot).

        La Harmoniemusik compuesta por W. A. Mozart son obras originales, como por ejemplo sus dos Serenatas Kv.375 y Kv.388 escritas para la formación de octeto de viento (dos oboes, dos clarinetes, dos trompas y dos fagotes) y su Serenata Kv. 361, conocida como la “Gran Partita”, para 13 vientos (dos oboes, dos clarinetes, dos corno di bassetto, cuatro trompas y dos fagotes y contrafagot o contrabajo). Además, Mozart nos sorprende con un bello ejemplo de la práctica de un Harmonie. Nos lo muestra al final de su ópera Don Giovanni, cuando el protagonista da un banquete que es acompañado por un octeto de viento. Los músicos interpretan arreglos hechos por Mozart, uno de ellos sobre "no più andrai" de su ópera Las bodas de Fígaro, y otros dos sobre las óperas más populares del momento, Una cosa rara de Vicente Martín y Soler, y I litiganti de Giuseppe Sarti.

         (2) Respecto al segundo grupo, hay que tener en cuenta que la mayor parte del repertorio de Harmoniemusik versaba sobre todo de transcripciones, que por otra parte era lo que más se demandaba en la época. De esta manera, los nobles podían escuchar cuando quisieran las óperas, sinfonías o ballets sin tener que disponer de una orquesta, cantantes y escenógrafos. Anton Meysel en su “Handbuch der musikalischen Literatur” enumera casi seiscientas transcripciones para Harmoniemusik de óperas de Boieldieu, Cherubini, Cimarosa, Salieri, Mozart, entre un gran número de compositores. Entre los transcriptores más conocidos se encuentran los siguientes: J. N. Wendt, J. Triebensee, W. Sedlak o Heidenreich.

        Johann Nepomuk Wendt (1745-1801) además de oboísta del “Königliche-Kaiserliche Harmonie" del Emperador José II, transcribió más de 40 obras, entre ellas cinco óperas de Mozart y la Sinfonía nº 94 de Haydn. También escribió música para viento y varias obras de música de cámara.

        Por el Harmonie del Principado de Liechtenstein pasaron dos grandes figuras del Harmoniemusik, son Joseph Triebensee y  Wenzel Sedlak.

        Joseph Triebensee (1772-1846) fue hijo del reconocido oboísta del “Königliche-Kaiserliche Harmonie", Johann Georg Triebensee. Joseph estudió oboe con su padre y composición con J. C. Albrechtsberger.  Fue oboísta del Kärntnertortheather en Viena (1791-1794) y después del Teatro Nacional (1794-1796). Se convirtió en líder del octeto del Príncipe Alois de Liechtenstein en 1796. En ese puesto desarrolló una gran actividad como compositor y transcriptor. En 1809 renunció a su cargo en la corte de Liechtenstein y se dedicó varios años a la composición. Más tarde trabajó en Berno y Viena. Sucedió a Carl Maria von Weber en 1816 como director de la ópera en Praga. Entre sus transcripciones para vientos se encuentran la Sinfonía 92 de Haydn, Don Giovanni y La Clemenza de Titto, ambas de Mozart, y Medea de Cherubini.

        En 1809 llegó Wenzel Sedlak (1771-1851) al octeto Harmonie del Príncipe Alois de Liechtenstein como clarinetista. Más tarde, entre 1812 y 1833, fue Kapellmeister del Príncipe de Liechtenstein, así como director de su Harmonie. Para el famoso grupo del Emperador José II escribió más de 70 obras entre óperas, ballets y sinfonías. Entre sus transcripciones más conocidas se encuentran Fidelio de Beethoven, “Freischütz” de Carl Maria von Weber y algunas óperas de Rossini (Guillermo Tell, El barbero de Sevilla, etc.).

        Para finalizar, cabe destacar que, aunque el clasicismo fue la época de esplendor de la Harmoniemusik, durante los ss. XIX y XX varios compositores crearon obras para agrupaciones de viento.  Algunos de los ejemplos más importantes son: Charles Gounod  y su Petit Symphonie for wind instruments, las tres obras de Richard Strauss  (Sonatina op. AV 143 “Fröhliche Werkstatt”, Serenata Op.7 y Suite op.4) y el Dixtuor op.14 de George Enescu.



BIBLIOGRAFÍA:

  • Ulrich Michels: Atlas de Música 2 (Alianza Editorial, Madrid, 2002)

  • The New Grove Dictionary of Music and Musicians (Oxford University Press, Oxford, 1995)

  • Anton Meysel: Handbuch der musikalischen Litteratur (C. F. Whistling and A. Hofmeister, Leipzig, de 1817 a 1900)

  • Günther Joppig: The Oboe and the Bassoon (Amadeus Press, Portland, 1988)

  • Alfreo Bernardini: The three Mozart/Da Ponte operas (Tien Was, Malaysia, 2009)

  • Eric Hoeprich: Ludwing van Beethoven. Fidelio (Glossa, San Lorenzo de El Escorial, 2004)



Escrito por Bartolomé Mayor Catalá
Desde España
Fecha de publicación: Octubre de 2011
Artículo que vió la luz en la revista nº 21 de Sinfonía Virtual.
ISSN 1886-9505



 

PRUEBA_DESIGN-2014

 

 

SINFONÍA VIRTUAL. TU REVISTA DE MÚSICA Y REFLEXIÓN MUSICAL

ISSN 1886-9505 · www.sinfoniavirtual.com


desde 2006